Prostitución femenina sinonimos prostitutas

, elaboradas con ánimo de degradar y redefinirlas, dándoles otro significado en positivo como forma de neutralizar sus efectos. Pero creo que estas dos metáforas sirven de poco a la hora de plantearse los problemas concretos de los trabajadores industriales o la vivencia de la sexualidad de algunas amas de casa. Estas mujeres sí que son esclavas y posesiones de las mafias. En el caso de las prostitutas, las condiciones de alegalidad en las que se desarrolla su trabajo y la consideración social estigmatizada son elementos fundamentales que limitan su capacidad de decisión y actuación. Cristina Garaizabal, revista Transversales, número 10, primavera, 2008. No se tolera que la recompensa sea abiertamente económica, más cuando esta recompensa económica no es como favor por parte de los hombres a diferencia de lo que ocurre con las amantes sino algo fijado de antemano por la prostituta. Las ideas dominantes ligan el placer al peligro. Desde el punto de vista de las concepciones, considera que la prostitución es una de las manifestaciones más extremas de la violencia de género y es equivalente a la esclavitud sexual. Este mito sexual patriarcal de la entrega ilimitada a los hombres actúa en las visiones tradicionales sobre la prostitución ocultando la capacidad de decisión y de negociación de las prostitutas.

Prostitución femenina sinonimos prostitutas - Sinonimos, de, prostitutas, mujer

Esta idea es coger una parte por el todo. El estigma de puta se utiliza así para justificar también la represión, la exclusión, el maltrato y la marginación de los inmigrantes. Por un lado, aparecen como si fueran unas delincuentes, causantes de la inseguridad ciudadana en las zonas donde ejercen en la calle. Y esto depende, en gran medida, de las condiciones subjetivas (autoafirmación, seguridad en sí mismas, profesionalidad) y objetivas en las que se mueven. Por los derechos de las prostitutas, Madrid: Talasa, 2007) m, en Hetaira, a lo largo de estos años nos hemos dado cuenta de que uno de los elementos más discriminatorios de la situación de las prostitutas es la estigmatización que sufren. Las abolicionistas consideran indigno el ejercicio de la prostitución en sí mismo, independientemente de las condiciones en las que se ejerce. Las propuestas abolicionistas refuerzan también el estigma al presentar a las prostitutas como mujeres sin voluntad para poder enfrentarse a los problemas y necesitadas de una protección estatal especial. prostitución femenina sinonimos prostitutas

Prostitución femenina sinonimos prostitutas - Prostitutas, sida Prostitutas

La puta representa por excelencia una de las fantasías masculinas al uso: la mujer que se entrega a todos los hombres y que no pertenece a ninguno. Estas consideraciones olvidan que todas, de una u otra forma, vivimos situaciones de subordinación que intentamos combatir como podemos. De hecho, en sentido metafórico también se podría decir que el trabajo en cadena es esclavitud o que la sexualidad entendida como débito conyugal por algunas mujeres casadas es prostitución. Entre otras razones porque este estigma no afecta sólo a las putas, sino que recae también sobre las lesbianas, las promiscuas, las transexuales, las que les gusta el sadomasoquismo consensuado es decir, sobre todas aquellas que se atreven. En este contexto, al estigma de ser puta se une el estigma de ser consideradas un grupo de riesgo en la transmisión del VIH. Así, es una palabra que se aplica fundamentalmente a las mujeres y que se relaciona con la honra femenina, y ésta con el comportamiento sexual. Para ello es importante partir de cuáles son los condicionamientos concretos que recortan las posibilidades de actuación de los diferentes sectores de mujeres. Tan sólo en los últimos tiempos y debido a la acción de los propios colectivos de prostitutas éstas han empezado a ser consideradas y tratadas como trabajadoras. El estigma de puta es así un instrumento de control para que las mujeres nos atengamos a los límites que aún hoy encorsetan la sexualidad femenina. Creo que la mujer mas puta del mundo prostitutas en rubí la dignidad de las personas está por encima del trabajo que realizan, sea cual sea este trabajo, como dice Vanesa, trabajadora del sexo y vicepresidenta del Comité de Apoyo a las Trabajadoras del Sexo (cats. Se supone que están siempre dispuestas y encantadas cuando un hombre las reclama sexualmente, con lo cual, en el disfrute está la recompensa. Por qué este estigma? El doble rasero funciona tanto entre lo que se hace (van de putas) y lo que se dice (condenan la prostitución) como en la valoración diferente de los unos y de las otras. Aunque lo peor es que con esta metáfora se está ocultando la verdadera esclavitud, la situación de aquellas personas, fundamentalmente mujeres y niñas, que realmente son obligadas a ejercer la prostitución en un régimen de esclavitud, que son rehenes. Según esta filosofía, lo que dicen las prostitutas no debe ser tenido en cuenta porque están alienadas por ejercer la prostitución y, en consecuencia, deben ser rehabilitadas quieran. Así mismo parten de que la prostitución es una actividad tan denigrante que acaba degradando moralmente a quien la ejerce. Incluso podemos decir que es, entre otras cosas, una institución patriarcal cuya función simbólica es el control de la sexualidad femenina. Pero no es el único, la clase social, la etnia, el origen nacional o los lugares de ejercicio introducen un sesgo importante en la consideración social y en cómo afecta el estigma en la práctica. Se recoge así el sentido de lo que va a ser el estigma de puta, aplicado no sólo a quien trabaja en la industria del sexo, sino para juzgar a las mujeres que no son como las leyes patriarcales establecen. Porque sin duda existen clientes que van en ese plan, como existen personas en otros campos de la vida que porque pagan se creen con derecho a humillar a quien les ofrece un servicio, pero afortunadamente eso no es generalizable. De hecho, así lo reconocen la mayoría de trabajadoras del sexo y las teóricas del movimiento internacional de prostitutas. Así, por ejemplo, tener un ambiente de trabajo tranquilo les permite negociar mejor los precios y los servicios sexuales y sentirse con poder frente al cliente, justo lo contrario que ocurre cuando se prohíbe y convierte en clandestino. En este sentido, una cosa es decir que las condiciones en las que se ejerce la prostitución son, en muchos casos, indignas y otra muy diferente es considerar como hace el feminismo abolicionista que lo indigno es ejercer este trabajo. Entre estas últimas, Gail Pheterson considera que esta estigmatización es lo que constituye el eje central de la definición misma del trabajo sexual. En general, en el imaginario sexual la prostitución no existe como trabajo. Así pues, lo fundamental es salvarlas, quieran o no, de esta actividad denigrante que acaba denigrándolas, obnubilándoles la concienciade manera que no son capaces de pensar qué es lo que más les conviene. (Del libro de Mamen Briz y Cristina Garaizabal, coordinadoras, La prostituición a debate. Pero, además, en la actualidad, las posiciones abolicionistas sirven de cobertura ideológica a las políticas institucionales criminalizadoras de todas las trabajadoras sexuales que no quieren pasar por las condiciones que las instituciones, sin contar con ellas, plantean.